BELLA LA SIRENA DIFERENTE
Bella era una sirena
de cabellos largos y negros, ojos oscuros como la noche pero al dirigirte la
mirada iluminaban. Había sido la única en tener piel morena y por esta
distinción la querían más, por ser única y diferente. Era la menor de 15
sirenas, con sus hermanas había aprendido a compartir y dar amor a cualquiera
que lo necesitaba.
Un día espiando en el
arrecife vio unos niños humanos que jugaban y se divertían, sintió curiosidad
por esas partes largas que colgaban de su torso. Al volver a casa sintió
curiosidad sobre estas y le preguntó a su padre – ¿papá que son esas cosas largas
que cuelgan de los humanos?- el papá soltó
una carcajada con las ocurrencias de su hija y respondió: esas son piernas hija
mía y es lo que nos distingue de los humanos, pero para serte sincero es más
inútil que nuestra cola.
Al día siguiente bella
volvió y espió los niños que tanto interés le causaban sintiendo cada vez más
curiosidad sobre ellos. – porque yo tengo cola y ellos piernas. Se preguntó la
niña.
Cada día quiso saber más
que hacían y como se divertían, se dio cuenta que tenían juguetes diferentes y a ella le parecían interesantes. Mientras que
ella jugaba con perlas, estrellas y peces.
Un día quiso acercarse un poco más a pesar de que su padre le había
advertido de los humanos.
-Son malvados y despiadados
Bella, son seres desagradecidos y no respetan lo que la naturaleza nos dio-
recordó que su padre le dio, pero su curiosidad pudo más y se acercó más de lo
que había hecho antes.
- Ohh que maravilloso
se ve desde aquí, la tierra es diferente al océano- fue interesante para ella.
En ese momento pasaba
Arturo un niño que por primera vez iba a la playa, estaba encantado con tanta
maravilla y emocionado de descubrir cosas nuevas y así fue al ver a Bella la
niña con los ojos más hermosos que había
visto, quiso acercarse pero Bella se asustó y escapo.
Al día siguiente Bella
se armó de valor y quiso conocer ese niño, afortunadamente el también sentía
curiosidad sobre ella y coincidieron. – Dios no había visto a alguien así- .
Bella le explico lo que era y de donde venía.
Pasaban los días y se
encontraban, jugaban, compartían y se enseñaban cosas cada uno de su mundo. –
quiero que mis amigos te conozcan te van a querer como yo y les vas a agradar-
le dijo Arturo, pero bella no estaba segura porque aun recordaba las palabras
de su padre. – Está bien, dejaré que tus
amigos me conozcan - dijo Bella
Pero lo que ellos no
esperaban era el rechazo que sufrió Bella por ser diferente a los demás. – vete
lárgate fenómeno, devuélvete por donde viniste- . Sintió rechazo por primera
vez en su vida, no supo cómo reaccionar ya que no conocía este sentimiento. En
su reino siempre era querida y admirada por su diferencia, pero en el mundo humano
estas cualidades eran rechazadas. – No entiendo por qué las personas me ven
diferente si siento como ellos y no somos tan diferentes- se preguntaba. No volvió durante varios días a encontrarse
con Arturo a pesar de que el volvía con la ilusión de verla.
La niña decidió volver
por que extrañaba a Arturo y como el buen amigo que era todavía iba para encontrarla, el triste le dijo:
siento mucho lo que paso no pensé que ellos reaccionarían así, no saben lo
maravillosa que eres y lo valiosa que es tu amistad. Por favor dame la
oportunidad de remediar esto, le entregó una hermosa pulsera brillante, pero
ella aun sentía dolor. – hablé con mis amigos y les conté de lo maravillosa que
eres por favor permite que te conozcan y te pidan disculpas. Ella acepto pero
con desconfianza.
Al día siguiente llegaron
todos y hablaron se conocieron y desde ese momento supieron lo parecidos que
eran y la gran niña que era bella. Fue una amistad de verano, pero marco la
vida de cada uno para entender que las diferencias no existen y todos son
merecedores de respeto, aprecio y que el juzgar ra alguien no te hace mejor
persona.
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