lunes, 10 de octubre de 2016

BELLA LA SIRENA DIFERENTE
Bella era una sirena de cabellos largos y negros, ojos oscuros como la noche pero al dirigirte la mirada iluminaban. Había sido la única en tener piel morena y por esta distinción la querían más, por ser única y diferente. Era la menor de 15 sirenas, con sus hermanas había aprendido a compartir y dar amor a cualquiera que lo necesitaba.
Un día espiando en el arrecife vio unos niños humanos que jugaban y se divertían, sintió curiosidad por esas partes largas que colgaban de su torso. Al volver a casa sintió curiosidad sobre estas y le preguntó a su padre – ¿papá que son esas cosas largas que cuelgan de los humanos?-  el papá soltó una carcajada con las ocurrencias de su hija y respondió: esas son piernas hija mía y es lo que nos distingue de los humanos, pero para serte sincero es más inútil que nuestra cola.
Al día siguiente bella volvió y espió los niños que tanto interés le causaban sintiendo cada vez más curiosidad sobre ellos. – porque yo tengo cola y ellos piernas. Se preguntó la niña.
Cada día quiso saber más que hacían y como se divertían, se dio cuenta que tenían juguetes diferentes y  a ella le parecían interesantes. Mientras que ella jugaba con perlas, estrellas y peces.  Un día quiso acercarse un poco más a pesar de que su padre le había advertido de los humanos.
-Son malvados y despiadados Bella, son seres desagradecidos y no respetan lo que la naturaleza nos dio- recordó que su padre le dio, pero su curiosidad pudo más y se acercó más de lo que había hecho antes.
- Ohh que maravilloso se ve desde aquí, la tierra es diferente al océano- fue interesante para ella.
En ese momento pasaba Arturo un niño que por primera vez iba a la playa, estaba encantado con tanta maravilla y emocionado de descubrir cosas nuevas y así fue al ver a Bella la niña con los ojos más hermosos  que había visto, quiso acercarse pero Bella se asustó y escapo.
Al día siguiente Bella se armó de valor y quiso conocer ese niño, afortunadamente el también sentía curiosidad sobre ella y coincidieron. – Dios no había visto a alguien así- . Bella le explico lo que era y de donde venía.
Pasaban los días y se encontraban, jugaban, compartían y se enseñaban cosas cada uno de su mundo. – quiero que mis amigos te conozcan te van a querer como yo y les vas a agradar- le dijo Arturo, pero bella no estaba segura porque aun recordaba las palabras de su padre.  – Está bien, dejaré que tus amigos me conozcan  -  dijo Bella
Pero lo que ellos no esperaban era el rechazo que sufrió Bella por ser diferente a los demás. – vete lárgate fenómeno, devuélvete por donde viniste- . Sintió rechazo por primera vez en su vida, no supo cómo reaccionar ya que no conocía este sentimiento. En su reino siempre era querida y admirada por su diferencia, pero en el mundo humano estas cualidades eran rechazadas. – No entiendo por qué las personas me ven diferente si siento como ellos y no somos tan diferentes- se preguntaba.  No volvió durante varios días a encontrarse con Arturo a pesar de que el volvía con la ilusión de verla.
La niña decidió volver por que extrañaba a Arturo y como el buen amigo que era todavía  iba para encontrarla, el triste le dijo: siento mucho lo que paso no pensé que ellos reaccionarían así, no saben lo maravillosa que eres y lo valiosa que es tu amistad. Por favor dame la oportunidad de remediar esto, le entregó una hermosa pulsera brillante, pero ella aun sentía dolor. – hablé con mis amigos y les conté de lo maravillosa que eres por favor permite que te conozcan y te pidan disculpas. Ella acepto pero con desconfianza.

Al día siguiente llegaron todos y hablaron se conocieron y desde ese momento supieron lo parecidos que eran y la gran niña que era bella. Fue una amistad de verano, pero marco la vida de cada uno para entender que las diferencias no existen y todos son merecedores de respeto, aprecio y que el juzgar ra alguien no te hace mejor persona.

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